Resumen
Reserva ciudad trata sobre lo intelectual y lo existencial en la vida de una ciudad. El objetivo básico del proyecto es mejorar los aspectos intelectuales y los existenciales de lo urbano haciendo que las ciudades sean más ricas a nivel cultural y descubriendo las ecologías de lo inmaterial. Usando una combinación de tours dirigidos por artistas, archivos, mapas, y la publicación de un libro, el proyecto trata de hacer visible la importancia de aquellos aspectos de la ciudad que a menudo no son tomados en cuenta por otras formas de entretenimiento urbano y producción cultural, aspectos de una ecología de lo inmaterial.
Historia del proyecto
El proyecto comenzó en 2006 tras las discusiones entre Gabriel Park y Jana leo sobre los cambios que estaban ocurriendo en la ciudad de Nueva York. Visitas a la biblioteca y posterior investigación sobre el origen del parque natural descubrieron que éste se creó por primera vez en Estados Unidos y gracias a un artista. Se planteó la hipótesis del centro de la ciudad como un sitio protegido, una reserva ciudad, cuya clasificación tiene más que ver con las ecologías de lo natural que con la normativa de protección sobre edificios o barrios. Se pensó que concebir un parque natural de ciudad es función de visionarios, los artistas; llevarlo a la práctica es tarea de quienes crean las políticas, el gobierno. Acciones que traducían las ideas a prácticas artísticas se probaron por primera en Matadero-Madrid en 2009. Allí se concibieron y desarrollaron gran parte de los elementos que se ven en ediciones posteriores. Ahora, el proyecto reserva ciudad busca extender las investigaciones preliminares a una escala mayor, con la esperanza de articular un entendimiento sobre lo que hoy es una ciudad.
Conceptos: reserva ciudad ciudad mental preservar ecología de lo inmaterial la imagen que proyecta turismo cultural
Metodología
Vehículos. Llevando los conceptos a la practica: tours, mapas
textos de Jana Leo; edición de ideas Sony Devabhaktuni
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Conceptos del proyecto, reserva ciudad
Si la denominación “Parque natural” es una forma de preservar la belleza natural de un paraje protegiéndolo de su ulterior explotación, la delimitación “reserva ciudad” podría ser interpretada como una manera de proteger la actividad mental para evitar que “lo cívico” sea sometido, y que las ciudades sean simplemente un lugar de consumo: la ciudad vista como una gran plaza pública (no sólo un lugar lleno de gente), un parque intelectual que contenga lo uno y lo otro, con todo el caos y la libertad de la mezcla. “Reserva ciudad” aplica el concepto de parque natural a la ciudad resultando en preservar lo inmaterial, esencia del ambiente urbano, a través del arte. Una estructura Web documenta y gestiona las acciones artísticas. Un socio, el Espai Cultural Caja Madrid en Barcelona lleva a la práctica las acciones artísticas.
Conceptos del proyecto, ciudad mental
Es algo reconocido que una ciudad es un centro comercial y de servicios para una población amplia. Lo que no se reconoce es que las actividades mentales y abstractas también definen a la ciudad. La ciudad además de ofrecer más oportunidades (un mejor trabajo, educación, condiciones de visa, acceso a todo) y entretenimiento, son lugares para pensar (humanismo en un sentido amplio, lugar donde se aglutina las memorias de eventos del pasado, se esparcen nuevas ideas y se comparten enseñanzas) y experimentar (encuentros entre individuos, formar parte de algo más grande). Las ciudades son la “materia gris” o la “reserva mental” de un país y del mundo. Ya que esa reserva mental está siempre en peligro de extinción, necesita ser preservada. Esta vida intelectual se puede entender como la parte del paisaje urbano que es inmaterial y/o que pasa desapercibida. La “cultura de la experiencia” no debería ser industrializada y vendida en un paquete como el del turismo sino apreciarse en un despliegue lento que se hace visible a través de las pequeñas variaciones de la vida diaria de una ciudad que se apoyan unas sobre otras y que sólo se pueden revelar al registrar las diferencias parciales.
Conceptos del proyecto, preservar una ciudad
Al observar lo que comúnmente se preserva a gran escala, vienen a la mente dos casos: la rehabilitación del casco histórico y el parque natural o la reserva natural. Lo que se conserva son cosas físicas: un bosque, un edificio, un conjunto de edificios, un árbol como monumento natural, una cascada, una playa. Sin embargo mientras que la reserva o el parque natural trata de mantener a las especies y comunidades (uno no puede imaginarse preservar un tipo de pájaro sin proteger también su hábitat natural), la preservación histórica a menudo se centra en objetos o edificios singulares. No hay modelos para mantener la existencia de cosas que no tienen un material evidente como: la participación en una plaza, el ambiente de la ciudad, el grado de civismo- esas cosas que están directamente conectadas a la arquitectura en la que se apoyan.
Conceptos del proyecto, ecología de lo inmaterial
Si aplicamos la ecología a la ciudad, el resultado es que las ciudades, además de ser centros económico-socio-culturales son los lugares desde donde peguntarse lo que es civilización. La ecología ha sido aplicada a lo material pero no a lo inmaterial. Clasificar la basura para facilitar su reciclaje; no usar bolsas duraderas en lugar de bolsas de plástico para la compra no tiene un equivalente en la ecología inmaterial: retirar las tendencias y lo que los famosos piensan en la toma de decisiones personales, actuando siguiendo principios duraderos; un pensamiento argumentativo que retira lo efímero. Pensar es clasificar y decidir. Prestando atención a lo que es realmente crucial de la existencia humana, se rechazan las palabras que no tienen significado. Aplicado a la arquitectura esto puede significar resistirse a levantar edificios que sólo cubren las plazas y las calles sin dar nada. La ecología se aplica a los objetos, haciendo que éstos duraderos, que tengan más vida, que sean reutilizables pero no se aplica a los pensamientos, haciendo que éstos clarifiquen la existencia, generen vitalismo y traigan progreso. La ecología no es substraer sino añadir. Intentamos reducir nuestra basura y el uso de productos pero al no ser conscientes de todo el ciclo de las ideas y los principios, usamos a los otros.
Conceptos del proyecto, la imagen que la ciudad proyecta
Una ciudad contiene vida, tiene una estructura social y diferentes comunidades. La extensión de sus elementos materiales (arquitectura, monumentos, estructura urbana, recursos educativos) junto con sus elementos inmateriales (la atmósfera, o el ambiente urbano, sus historias y sus mitos) se proyectan a través de películas, novelas, fotografías, canciones… compartiendo la ciudad con los que no viven en ella. Lo que se comparte es mayormente el elemento abstracto de la ciudad: su proyección. Sin embargo se ponen más esfuerzos en desarrollar los elementos físicos de una ciudad que su proyección. La consecuencia es ofrecer una versión reducida, un estereotipo de lo que una ciudad es. A la hora de repensar en la imagen que una ciudad proyecta es necesario apoyar prácticas que ofrecen un acercamiento sofisticado (arte, escritura y arquitectura) más que aquellas que ofrecen una lectura lineal (TV, publicidad, cines de gran producción). Reserva ciudad reflexiona sobre el efecto desestabilizador del turismo para la ciudad: se preservan los centros históricos y los monumentos sin poner la misma atención en los rituales diarios del lugar. Este proyecto integra residentes con turistas, evitando el arrogante desprecio hacia el turista con su simultánea explotación. Turistas somos todos.
Conceptos del proyecto, turismo cultural
Al pensar en el turismo cultural partimos del turista como individuo y no del turismo como industria. El turismo de explotación explota al turista (que no vuelve) o/y a la ciudad (que deja de ser deseable). El principio es que si las ciudades son ricas a nivel cultural, de forma natural se convierten en un destino prioritario para el turismo. Al entender la cultura como el conjunto de acciones que se superponen creando una forma de vida y no como un listado de eventos, desde el punto de vista económico para incrementar el turismo cultural de una ciudad es necesario invertir en la ciudad en general como ente y no sólo en las actividades culturales. Por otro lado hay que contabilizar no sólo los ingresos directos del turismo sino evaluar las pérdidas que el turismo mal entendido causa en esa ciudad. Si el turismo sólo desgasta y no genera, a la larga se extingue el objeto de la industria y deja de ser productivo. El turismo de ciudad de los últimos años se ha destacado por la visita a sus lugares de cultura, pero se ha dejado de lado en la visita la vida de la ciudad misma. El turismo se considera una actividad con valor cultural.
Metodología
En lugar de proponer parar el desarrollo, la producción cultural, nuestro acercamiento consiste en insertar acciones que hacen repensar la producción y activan la ciudad como una entidad mental, intensificando lo inmaterial y el ambiente urbano. Estas acciones pueden ser descritas como “vehículos”; son pasos prácticos que median y traducen describiendo un proceso que articula la idea de la Reserva ciudad y en última instancia repiensan la actividad cultural con respecto al centro de la ciudad que puede influenciar la forma de pensar el urbanismo, la preservación urbana y el turismo cultural.
De la misma forma que medio ambiente regula un espacio como parque natural, para que la reserva ciudad existiera a nivel real tendría que se regulado por el gobierno a nivel nacional. De forma literal, la preservación del ambiente y la riqueza inmaterial de las ciudades es un problema político que ha de solventarse con medidas urbanísticas y económicas no por medio del arte, la arquitectura o el pensamiento. Sin embargo, el arte, la arquitectura y el pensamiento preparan el terreno para el cambio. Desde nuestra posición y con nuestros medios lo que hacemos es tratar la ciudad como un lugar de proyecto.





























































































