El Arte Resort

Descripción

El concepto arte resort (Jana Leo)
Descripción
Manifiesto
Modelos de museo
¿El Arte genera o mueve dinero? (Sergio Tombesi)
Descripción

El Arte Resort

Es indiscutible que el arte no tiene un gran impacto en el progreso intelectual ni ejerce mucha influencia en la vida real hoy en día. Pero, ¿por qué? ¿Qué está pasando? The Art Resort intenta responder a estas preguntas.

Hay dos aproximaciones, una un análisis de modelos y sistemas de arte actual, y propuesta de otros nuevos y otra, un análisis de cómo funciona el mercado del arte tratando de dilucidar porque es una industria no lucrativa para el agente principal, el creador.

Un problema del mercado del arte es generado por la dificultad de evaluar el arte y diferenciar lo que es arte de lo que no en el tiempo en el que ocurre. El mercado de reventa de piezas consolidadas de colección (mercado secundario) no tiene este problema; la tendencia hasta ahora ha sido la de ofrecer mecanismos de validación del arte a través de expertos, comisarios de arte o de subastas creando ferias como la frieze. La estrategia ha sido validar el mercado primario para que forme parte del secundario que no sufre del problema de la validación. Lo que se ha llamado empujar “nuevos valores’. Pero los problemas por esta estrategia crecen de forma exponencial, no es sólo que el arte que se vende es sólo el que está validado, es decir poco, sino que el arte que no tiene validación ha sido automáticamente quitado del mercado, ya que el criterio exclusivo de venta es la validación de un tercero. Las consecuencias son la supresión del mercado primario del arte (el intercambio directo entre el que quiere arte y el que lo produce) y que el secundario no responda a una realidad (las subastas cuando apoyan nuevos valores apoyan lo viejo y los comisarios, siguen una línea exclusiva). Las consecuencias para los artista son que no tienen mercado donde vender sus productos salvo que sean elegidos, y para la riqueza patrimonial artística de un país, pues los artistas dejan de dedicarse al arte o se van.

Visitar: La Revista Sauna 14 y Sauna 15

El «arte resort»
O la historia del no-arte haciéndose pasar por arte

Sinopsis

La historia de la traducción de lo inmaterial en lo tangible (por ejemplo una idea en un dibujo) es tan vieja como la civilización, y se trata siempre de una operación difícil. Durante los últimos veinte años la traducción de lo intangible en lo tangible, por razones comerciales, se ha centrado en lo abstracto y se ha expandido a nuevos campos. Tradicionalmente, lo intangible, a través de la publicidad, se ha materializado en bienes básicos (como la bebida o la comida) o lujosos (como la ropa, la casa o el coche). Así, las burbujas de Coca-Cola evocaban felicidad y el coche desplazándose a través del paisaje, libertad. Ahora lo intangible se traduce en otros intangibles que difícilmente pueden materializarse (la experiencia se traduce en viaje, el pensamiento en meditación y el bienestar en relajación). Es el mercado de lo intangible al cuadrado. Este nuevo mercado se centra en el ocio y en la cultura. De esta manera se explica que el centro de arte de los últimos años haya seguido el modelo del turismo y se haya convertido en un «arte resort».

En este contexto, el «arte resort» es la historia del no-arte en lucha contra el arte. Y en esta historia va ganando el primero. El libro realiza una descripción de los elementos y las estrategias del arte para aclarar lo que no es arte, pero se hace pasar por él. Esta guerra civil del arte tiene no solo consecuencias para el propio arte y para los artistas (que es algo que ni interesa ni afecta a muchos), sino para el lugar donde se produce la lucha. La ciudad es el campo de batalla. El «arte resort» relata el cambio del sentido de lo que es ciudad.

Que el arte no tiene una gran repercusión en el progreso intelectual ni demasiada influencia en la vida real hoy resulta indiscutible. Pero ¿por qué?, ¿qué sucede? El «arte resort» trata de contestar a estas preguntas. A pequeña escala, lo que sucede en el arte tiene que ver con su modelo, que, a su vez, responde a algo mayor: el mercado de lo intangible.

Descripción por capítulos

La primera parte del libro, que agrupa los capítulos: «Modelos de separación» y «Sistemas de producción y sistemas de ritual», trata del modelo turístico del resort aplicado al museo, bien a gran escala, comparando el modelo del turismo con el del arte (capítulo 1), bien a pequeña escala (capítulo 2), desmenuzando categorías y elementos y explicando su funcionamiento.

El capítulo 3, «¿Es esto arte?», constituye un intento de definición del sujeto «arte» a través de una serie de atributos desde un punto de vista instrumental, no esencial. Este capítulo, desde la defensa que realiza el arte contra la usurpación de su nombre, funciona como una especie de inciso entre la primera y la segunda parte.

La segunda parte se centra en la relación que existe entre el arte, el trabajo y el dinero. Dentro de esta sección, el capítulo 4, «Arte y mercado», responde a la pregunta de por qué otros mercados han funcionado para sus agentes y no así el del arte. El capítulo 5, «Arte y trabajo», visita, desde la posición del artista, las extrañas relaciones que guarda el arte con el trabajo y el dinero. En este apartado se ofrece una teoría de la razón por la que han tenido lugar estas relaciones.

El capítulo 6, «Satélites o estructuras secundarias», lista una serie de agentes secundarios (universidades, colectivos de artistas, asociaciones, centros autogestionados…) que orbitan como satélites alrededor de la estructura principal, que es el museo, y explica cómo le sirven.

Existente y deseado, propuesta para un modelo diferente de museo.

 

existente deseado
Sistema productividad

producción

ambigüedad

transformación

Objeto pieza-máquina regalo-objeto-afectivo
Propuesta proyecto-futuro situación-presente
Artista autor-reacciona-figura generador-acciona-vehículo
Público visitante-consume paseante-difunde
Comisario Selecciona y controla Relaciona
Curador Procura-intención Mezcla
Conservador Cuida Simbiosis
Lugar centro plaza

 

museo existente

el museo en la ciudad

deseado

la ciudad en el museo

Edificio El edificio del museo crea identidad El museo crea ciudad
Espacio arte público: se dispone fuera del museo, al aire libre, en el espacio público arte cívico: tiene un interés público, independientemente del lugar que ocupe
Objeto El arte absorbe otras disciplinas y las transforma en objetos El arte inserta sus estrategias en ámbitos de la vida real
Función ocio: el museo se abre por la noche o durante muchas horas vida profesional: el museo hace de nodo entre diferentes personas. El arte de 9 a 5
Contenido Espectacular, como estatua, monumental Invisible, intersticial, intangible
Ciudad Acumulación de personas

Tendencias

Costumbres, moda y tendencias

Cívico (ciudadanos)

Civil (legislación)

Civilización (cultura y arte)

 

 

 

Estar en los límites de lo conocido y alejado de lo extraño, no es sólo una elección personal, la de sacrificar la aventura por el miedo, sino que es un acto político en tanto que previene la identificación con el otro abriendo una distancia que facilita la crueldad y la injusticia. Más allá de los vínculos familiares, la ciudad posibilita la relación amplia con individuos no conocidos. El arte entiende la realidad en su conjunto, unifica forma y contenido, presenta hechos sin separarlos de los afectos que van unidos a ellos y, por ello, resiste la deshumanización.

 

El impulso de fundar centros de arte y cultura quizá responde a la intención de crear ciudad a través del arte. Pero de la misma forma que el vacaciones resort, al separar al turista de la realidad local, no favorece el intercambio de culturas, el centro de arte, al aislar al arte en su disciplina y distanciarlo de la vida real, no crea ciudad.

 

El centro de arte se entiende como un arte resort: artistas reconocidos, estrellas fugaces, exponen su obra sin contexto: es el museo-ventana, una vista controlada del arte internacional; las exposiciones itineran a la deriva de unos centros a otros sin tocar la realidad del lugar; una gran selección de actividades recreativas se ofrecen a los visitantes en un recinto cerrado; el arte público es una excursión; hay movimiento e interacción pero no relación. El arte, en el arte resort, es el turista que disfruta de las costumbres locales sin tocar la realidad del lugar; no se expone al riesgo del viaje, se exhibe. Dos cosas que conviven sin juntarse están protegidas pero no se enriquecen. Aislado, el arte pierde su función clorofílica, no genera ciudad, respira en un entorno urbano que entretiene el progreso. El arte resort es un modelo de producción de arte.

 

La piel se separa de la carne cuando el animal está muerto y se concibe como un producto de explotación. El centro, la producción, el comisario… un lenguaje militar y mercantil que se refiere al control. Perseo vence a la Gorgona usando su escudo como espejo. El inicio del arte tiene que ver con la ambigüedad y con la reflexión. Separación: la pieza, una parte de una máquina… El proyecto, un método que el arte ha importado de la arquitectura, separa el proceso creativo en concepción y realización, la obra no se hace se produce; no hay trabajos sino proyectos… El tiempo presente diferido al futuro pierde intensidad. Las obras se siguen viendo en vivo en la galería, pero están de cuerpo presente.

Presente se usa para nombrar al regalo ya que éste se define en el acto de hacerse. A diferencia del objeto fetiche, en el regalo no hay proyección. Frente al producto, el regalo es ambiguo e incierto, tiene un coste objetivo y un valor afectivo, es valioso pero no cuantificable. Frente al sistema productivo, el regalo es indirecto y no lineal, se basa en el reconocimiento e implica compromiso y aunque responda a una invitación, es una sorpresa. El regalo llama a relación, no se adquiere, se recibe o se da.

Siete modelos de las acepciones del «arte resort». Trabajo de campo 2009

El arte es un producto necesario, responde a la necesidad del ser humano de lo existencial, lo emotivo y lo metafísico. Ante una necesidad, se genera una imagen que luego se materializa en una pieza de arte. En ese paso siempre se produce una falta de adecuación y el objeto queda por debajo de la imagen. El gran problema del arte procede de intentar ocultar esa falta de adecuación. Así los museos engrandecen el arte y la artesanía, eliminan el elemento abstracto para ocultar el porcentaje de fallo o de traición de la mano (lo que se hace es siempre peor que lo imaginado). Pero este fallo es inherente a todo proceso de traducción.

He realizado un mapa conceptual con los modelos que he formado a partir de los sitios que conozco y visito habitualmente. Presento a continuación un recorrido escrito:

  1. Modelo outlet / feria de arte: Frieze Art Fair en Londres, ARCO y Just Madrid en Madrid
  2. Modelo crucero / centro cultural: La Casa Encendida en Madrid, CCCB en Barcelona
  3. Modelo estación / centro de arte: Matadero Madrid
  4. Modelo mall: MoMA en Nueva York
    Adaptaciones del mismo
    *modelo elefante, MACBA en Barcelona
    *modelo aeropuerto, MNCARS en MAdrid

Nota: por favor, téngase en cuenta que este texto fue escrito en 2009 y que se han producido muchas transformaciones en las instituciones españolas que aquí figuran, como en La Casa Encendida, en el CCCB o Matadero, desde el cambio de Gobierno de 2011.


  1. Modelo outlet/feria de arte

[Frieze Art Fair en Londres, ARCO y Just Madrid en Madrid]

La edición de Frieze Art Fair de Londres de 2009 se anunció de la siguiente manera: «Frieze Art Fair cuenta con más de 150 de las más interesantes galerías de arte contemporáneo del mundo».

<http://www.friezeartfair.com/visitors>.

La experiencia emocional-observación

La feria se instala en un parque, en el Regent’s Park, una zona bastante céntrica de la ciudad. La Frieze Art Fair se anuncia como algo excitante. Lo que tiene de especial esta feria es que los artistas están vivos y son jóvenes. Es como estar en un safari entre leones en África; solo que aquí los que van de vacaciones se mueven entre los artistas. No se trata de una instalación permanente, sino que se ha montado una carpa para lo ocasión. El espacio resulta hostil, pese a estar al lado de un parque; solo tiene luz natural en un ala, el suelo es una tarima temporal y suena cuando se pisa; la calefacción es deficiente y hace frío; los baños huelen mal. El plan de la muestra es laberíntico y los pasillos están llenos de gente. No hay apenas lugares para descansar. Las galerías son pequeñas, hay un pabellón para conferencias. La mayoría de los coleccionistas, galeristas y ponentes invitados por la organización se hospedan en el mismo hotel, Langhan Place, a diez minutos de la feria.

El modelo conceptual

La Frieze Art Fair funciona como un mercadillo de prendas de marca o un outlet. El outlet da más prioridad a lo que se vende que al lugar en el que se vende. Es la marca sin su glamour, el objeto está validado por la marca. El outlet, a diferencia de la boutique, no tiene una identidad espacial, se monta en locales vacíos en alquiler, sin huella de negocios previos. Esta es la diferencia fundamental entre una feria y un museo: en la feria lo importante es el nombre del artista, mientras que en el museo lo prioritario es el espacio. El material es también mixto: se venden materiales de gran calidad en muchos casos junto a otros que no tienen valor alguno.

Outlet se emplea también para referirse a una toma eléctrica en la pared donde se pueden «enchufar» diferentes dispositivos; la feria también tiene este sentido de «enchufe», de lugar de conexión.

El público es mixto, en su mayoría se compone de jóvenes inversores a quienes les parece excitante la feria. Por las noches, el ambiente es de fiesta decadente, y resulta difícil darse cuenta de que están allí porque se muestra arte y de que no se trata, a juzgar por el bar del hotel, de un burdel o un club de intercambios de parejas de lujo. En la puerta principal dos chicas con sandalias y abrigos de pieles fuman:

—Hey, do you want to buy some art?

—Sure.

—How much you got? I like your silver shoes.

—Twenty.

—Ya, for that price I can give you a hot deal.

Existen dos ferias de arte contemporáneo en Madrid que tienen algo del outlet de la Frieze, ARCO, porque trata de vender marcas, y Just Madrid, porque trata de generar un lugar que conecte con un público joven.

En ARCO hay estands con café gratis de la marca illy; en Just Madrid se sirven cócteles, gin-tonics o Heineken. Parece ser que en ARCO hay que estar despierto y en Just Madrid ebrio. En Just Madrid, todos tienen la cara un poco roja de más y una sonrisa plácida, consecuencia de la ginebra con un líquido verde, bajo cuyo efecto se ven mejor los dibujos. El color verde del cóctel hace juego con las paredes; verde es también el color de los catálogos. Debe de ser el sentido de la frescura lo que se asocia al verde. Pero hay otro sentido asociado a este color: el de la fruta verde, que se corresponde mejor con lo que se muestra en la feria. Asociado a este «arte fresco», el arte verde es un arte no maduro. Verde como inocuo o no molesto. Paradójicamente, conforme el arte abre su espectro a nivel formal —muchas cosas pueden ser arte—, a nivel operativo se separa de la vida real, haciendo que el arte sea más inocuo e insignificante para la cultura contemporánea de lo que lo ha sido nunca hasta ahora en la historia. El propio nombre «Just Madrid» es un canto a la inocuidad, donde «just» implica que no se va más allá, es un signo de pasividad ideológica, nada comprometida, just. Las palabras inglesas se utilizan como algo cargado de significado, como un eslogan. El nombre de la feria, con la partícula inglesa «just», forma parte de una moda en la que el título se escribe en inglés, como una especie de aura de globalización para ser cool y tener un happy day. Trabajos con un fuerte marketing, a veces con buen contenido, pero en los que, en el objeto, la prioridad es el empaquetamiento y, en el espacio, la prioridad es el ambiente.

El estilo de público de Just Madrid es similar al de los nuevos «cafés panadería» de Malasaña, en los que se sirven brunch al estilo neoyorquino en un ambiente decorativo cool un poco vintage. Y es que copiar solo lo frívolo de lo estadounidense es un acto decadentista, retro. No parece casual que en Just Madrid sirvan cócteles de colores: el cóctel de esas características es decadente y, lo mismo que el ambiente de la feria, nada punk-rock, tiene algo de ñoño.

Los españoles jóvenes viajan mucho. Cuando vuelven a menudo traen lo de fuera, pero sin la profundidad necesaria, y raramente exportan algo propio. Se podría decir que es el sentimiento de inferioridad de lo español por los cuarenta años de la dictadura lo que ha producido un desorden postraumático, cuyas consecuencias son la adoración de lo extranjero y la falta de confianza en la cultura propia. Los españoles acogen lo extranjero con los brazos abiertos, como un símbolo de la modernidad, cuando en realidad están importando modelos viejos, justamente aquellos que fueron derrocados por una República muy joven y mucho más progresista.

ARCO en un momento dado, no ahora, fue el lugar al que había que acudir para ver arte internacional experimental; Just Madrid, por el contrario, no tiene nada de experimental, y de hecho se presenta como la feria del «arte emergente», muy diferente del experimental. Veamos la diferencia: el arte experimental tiene la capacidad de contribuir al progreso, ya que se necesita experimentación para producir un cambio. Mientras que el arte emergente es arte que todavía no se ha consolidado por ser joven, pero que quiere salir a la luz (emerger) o, en otras palabras, trepar, es arte «trepa». Este arte emergente no realiza una búsqueda estética o expresiva, sino que sencillamente no se conoce, bien sea porque es joven o por otra razón. Pero ni lo joven ni lo nuevo son sinónimas de progreso, ni tampoco resultan equivalentes entre sí. Se puede dar valor a lo joven aunque alertando a la vez de su mayor peligro: la estupidez como falta de conocimiento que toma por nuevo lo desconocido.

 

  1. Modelo crucero/centro cultural

[La Casa Encendida en Madrid y el CCCB en Barcelona]

En Madrid La Casa Encendida sigue el modelo crucero, pero es un crucero que no se mueve; ofrece múltiples actividades y servicios, y su valor procede de la dimensión de la oferta, no de su sentido. Nadie se plantea con la misma insistencia la calidad de la madera que va a quemar que con la que va a construir muebles. Así se definen:

La Casa Encendida es un centro social y cultural de Obra Social Caja Madrid abierto y dinámico, en el que se dan cita desde las expresiones artísticas más vanguardistas a cursos y talleres sobre áreas como medio ambiente o solidaridad. La programación cultural ofrece artes escénicas, cine, exposiciones y otras manifestaciones de la creación contemporánea. Desde sus comienzos, La Casa Encendida apoya a jóvenes creadores en el desarrollo de sus iniciativas con programas como Emergencias, En Casa o el programa Artistas en Residencia. Además, La Casa Encendida cuenta con un completo centro de recursos (biblioteca, mediateca, hemeroteca, laboratorio de radio, fotográfico y multimedia) accesible a todos los públicos.

<http://www.lacasaencendida.es/LCE/lceCruce/0,0,73526_0_0%24P1%3D16,00.html>.

En realidad, este texto se corresponde con los cursos, no con las exposiciones, cuya línea sigue la cultura asumida y normalizada, aunque se muestre como contracultura. Habría que denominarlo «cultura de tendencias»: algo sin investigación ni riesgo, algo que está de moda porque tiene una apariencia rompedora.

Un crucero de vacaciones, pese a que no se mueva, puede ser un paraíso. Pero en él uno puede sentirse atrapado. También La Casa Encendida, una metáfora del movimiento y la acción, puede convertirse en una casa en llamas en la que no se encuentra la salida.

Su valor se encuentra en la variedad y por tanto en el número de personas que asiste. Su modelo se asemeja al bufé, se ofrece mucha comida y se come mucho, pero no se crean los medios para que uno produzca o cocine su propia comida. La comida que se sirve, como la madera que se quema, es necesaria pero no suficiente. Es respetable siempre que su función sea claramente la de dar sin la pretensión de construir.

El CCCB, Centro de Cultura Contemporània de Barcelona, era antes un centro de beneficencia, la Casa de la Caritat. Este centro se ha distinguido por tener un programa que construye (acciones poco visibles pero con sentido a largo plazo) y en ello se ha alejado del modelo de casa de la caridad, que se caracteriza por ofrecer actividades o productos para ser consumidos a corto plazo. Inaugurado en 1994, se ha convertido en un espacio referencial, fundamentalmente para otros centros de arte en España, como es el caso de La Casa Encendida o el CENDEAC.

El CCCB es un centro social, un lugar de encuentro y un centro de documentación. Junto a su labor de documentación, ofrece un espacio de investigación y formación de nuevos artistas. Tiene en común con La Casa Encendida ser un lugar al que acude gente muy joven. Pero a diferencia de esta, el CCCB se ha convertido en un lugar de encuentro, favorecido por su cafetería, que se sitúa estratégicamente en la trasera del MACBA, y por la propia estructura del edificio, que se abre a una plaza en su interior. Esta apertura e independencia de las distintas partes del centro parece corresponderse con la de sus departamentos. Es decir, a diferencia por ejemplo de La Casa Encendida, la estructura interna no es jerárquica ni lineal. Las exposiciones no tienen un tema, sino que a menudo se refieren a una situación, y en general la calidad es muy alta. Se le confiere tanta importancia a las actividades eventuales como al archivo, a la investigación, al pensamiento o al estudio. También se le da un gran valor a la palabra, a la poesía y a la literatura, no tanto en su forma impresa (el libro) como en su forma relacional (por ejemplo, realizando frecuentes encuentros literarios).

 

  1. Modelo estación/centro de arte

[Matadero Madrid]

Matadero Madrid tiene la aspiración de apoyar (aunque no siempre lo logra) los procesos constructivos antes que los objetos.

Matadero Madrid es un espacio vivo y cambiante al servicio de los procesos creativos, de la formación artística participativa y del diálogo entre las artes. Nace con la voluntad de contribuir a la reflexión sobre el entorno sociocultural contemporáneo y con la vocación de apoyar los procesos de construcción de la cultura del presente y del futuro […] A su vez, Matadero busca potenciar un enfoque integral y multidisciplinar de la creación, en todas sus formas, centrado en la investigación, la producción, la formación y la difusión. Un laboratorio único para la experimentación y construcción de nuevas fórmulas transdisciplinares.

<http://www.mataderomadrid.org/>.

 

La experiencia emocional-observación

El lugar impone, sobre todo para los que han visto sus muros cubiertos de sangre y sus cámaras con animales colgando (viejos vecinos de Madrid o a quienes les interesa la fotografía y la muerte). Matadero Madrid es muy consciente de esa relación entre lo vivo y lo muerto; la primera frase de la página web, que explica qué es Matadero, dice: «Matadero Madrid es un espacio vivo». Su rehabilitación conserva el edificio industrial sin enmascararlo. En el edificio conviven también en un sentido cultural lo vivo y lo muerto, es decir, piezas que no tienen ninguna vida, como exposiciones importadas, cesiones del espacio al diseño o a la moda, o una feria de productos ecológicos de Madrid.

El modelo conceptual-estación

Hay dos rasgos de una estación que me hacen pensar que ciertos centros de arte como Matadero Madrid se basan en ella: la estación es el destino, pero no el objetivo (nadie que vaya de vacaciones a una ciudad permanecería días en su estación de tren); la segunda es que una estación implica una parada en el sentido de pararse, de dejar de moverse y en el sentido de lugar en el que uno se baja y se sube. Existen casos en los que la estación se convierte en sí misma en el objetivo del viaje, como es el caso de una estación de esquí en la que no hay nada alrededor.

Matadero Madrid sigue el modelo de una estación: primero porque antepone el proceso al objetivo; segundo porque es un lugar en el que se baja y se para del movimiento de la ciudad para reflexionar sobre ella; tercero porque permite conectarse con otro sitio: Matadero Madrid tiene la vocación de ser un sitio de confluencias; cuarto porque está aislada, no hay nada alrededor de la estación; y quinto porque en su calidad de complejo artístico es muy ambicioso: teatro, cine, diseño, lectura, actividades familiares, ecología, talleres para discapacitados… Se ofrece como un centro de creación, aunque en realidad se parece más a un centro de cultura como resort o a un centro de recursos culturales de la ciudad. La calidad de la programación es similar a la calidad de la comida o de los productos que se venden en una estación de tren o en un aeropuerto.

  1. Modelo mall

[MoMA en Nueva York. Adaptaciones: modelo elefante, MACBA en Barcelona; modelo aeropuerto, MNCARS en Madrid]

El mall es el modelo básico de museo y su ejemplo perfecto es el MoMA. «La arquitectura del nuevo MoMA, con su atrio interior diseñado como si estuviera al aire libre, se asemeja a “la arquitectura del centro comercial”. La ubicación del arte en este museo sigue la misma lógica que la que los grandes almacenes utilizan para la clasificación de los objetos: materiales, técnicas, usos (cuarta planta: pintura y escultura; sexta planta: exposiciones especiales, a menudo la sección de oportunidades) […] Ideológicamente, el MoMA, como si se tratara de un centro comercial, celebra exposiciones de una manera muy lúdica […] El principio del centro comercial es dar al comprador algo extra, algo que se añade al producto comprado: el atractivo de lo expuesto. La idea de “un extra” está embebida en el principio de los centros de arte como el MoMA. El visitante de los museos no solo obtiene entretenimiento, sino que adquiere cultura. La tradición del centro comercial reemplaza a la “cultura”». Representa un modelo del fenómeno de la suburbanización de las ciudades realizado por los centros comerciales del arte moderno. Es decir, la arquitectura del MoMA y su contenido se parecen a un centro suburbano y sin embargo el MoMA es un icono de la ciudad.

*Nota: ver descripción completa del modelo mall en el «Apéndice 2: As a mall, I really likes MoMA, Manifiesto».

 

Modelo aeropuerto (una variación del modelo mall)

En Madrid, el MNCARS es como un aeropuerto, no solo por la entrada con grandes medidas de seguridad, sino por la sensación de estar en tránsito constante y a la espera de que algo pase. Hay mucha información, pero no se tiene la sensación de estar en un lugar con identidad. El espacio del aeropuerto es un espacio sin cuidado, prioritariamente es un ámbito de paso y espera. En cierto modo, es un espacio obligatorio. Como en un aeropuerto, en este museo uno se encuentra desubicado. Pero no como un paseante en un parque, sino como aquel que no encuentra la entrada o la salida (eso ocurre sobre todo en la ampliación del museo, donde se hace difícil la circulación vertical). El edificio sin ventanas de la ampliación contrasta con las ventanas de la parte antigua. Las ventanas no se abren para dejar entrar a la ciudad en el museo. En los aeropuertos, las únicas zonas con vistas son las salas de espera, junto a las puertas de acceso al avión. En el MNCARS, las únicas vistas se ofrecen en la parte realizada por Nouvel, en la zona más viva del museo, y también la más comercial: librería, café, conciertos. Desde allí se ve el cielo y los coches reflejados en movimiento.

Modelo elefante (otra variación del modelo mall)

La experiencia emocional-observación

Un mall al fin y al cabo no es sino un compendio de tiendas bajo un mismo techo que, por su gran tamaño, se convierte en un mastodonte. Tiene algo de monstruoso, como un oso hormiguero hecho de hormigas. El edificio del MACBA trata de convertirse en un icono del lugar, pero ¿lo es? Su presencia recuerda la historia de lo que ha desaparecido y de lo que se ha querido hacer desaparecer: el edificio del museo se ha comido un montón de hogares para llegar a estar allí. Es un caso claro de edificio aspiradora que ha absorbido cuanto existía a su alrededor y lo ha reconvertido en algo diferente. Los baldosines de todas las pequeñas cocinas y de los baños de los pequeños apartamentos de la zona son ahora deconstruidos en una piel-pared con baldosines blancos de dimensiones gigantescas. El museo aparece como si fuera un aseo internacional con paredes de porcelana para su fácil limpieza. Al MACBA se le ha encomendado la tarea de limpiar el barrio.

El edificio casi no cabe, se ha levantado en mitad del barrio chino barcelonés, de calles estrechas y pisos pequeños con familias apiladas. El edificio, siguiendo con la imagen del mastodonte, es ahora un elefante. Pero este elefante tiene algo de circense: parece como si le hubieran hecho un agujero al barrio para hacer que el elefante pase. Hay un elefante andando por las calles de la ciudad y arrasando a su paso con todo lo que se le pone por medio. El elefante ya pasó y ahora se ha plantado una carpa blanca para el circo que es el MACBA. Es una carpa vacía, los acróbatas viven en los barrios colindantes y llenan la plaza con sus skate boards. ¿Es el MACBA tan dinámico? El elefante no va en patines, apenas se mueve, uno podría pensar que está muerto.

¿El arte genera o mueve dinero?

No tan Sostenible.

¿Porqué es importante esta pregunta?

Los Gobiernos de la Unión Europea en el año 2000 se fijaron en la Estrategia de Lisboa, el objetivo de hacer de la Unión Europea una «..economía competitiva, dinámica y basada en el conocimiento..» y «… donde el crecimiento económico debe ir disociado de la utilización de los recursos naturales.»

El balance a medio camino del 2005 mostró que los resultados alcanzados eran mediocres y se necesitaba relanzar la estrategia. El gobierno de España respondió elaborando el «Programa Nacional de Reformas», que ha guiado la política económica hasta mediados del 2009 cuando, en reacción a la crisis financiero-económica mundial del 2008, se empezó a hablar mucho de un nuevo modelo Económico de crecimiento, o “Economía Sostenible”. En los meses finales del 2009 en España se generó el “Anteproyecto de ley de Economía Sostenible” con el objetivo declarado de             introducir en el ordenamiento jurídico las reformas estructurales necesarias para crear condiciones que favorezcan un desarrollo económico sostenible.

Ahora bien, ese desarrollo económico sostenible ¿se aplica en todos los sectores por igual? ¿Cómo se aplica al arte siendo un sector basado en el conocimiento pero raramente teniendo un desarrollo económico identificable? Los objetivos de la Estrategia de Lisboa, reiterados en el anteproyecto de ley de Economía Sostenible, son muy importantes no sólo para nuestra economía sino para nuestro modelo de civilización, pero ¿cómo se aplican en la actividad artística diaria?  El Arte es una actividad dinámica basada en el conocimiento,  y muy competitiva, como muchos artistas bien saben. Y con respecto a los recursos naturales, a excepción de arquitectura, una obra artística no utiliza muchos. Por tanto, es lícito pensar que el Arte tendría que tener un papel importante en los programas mencionados  antes.

Es interesante notar que en el caso especifico de España no se encuentra este papel. Es suficiente decir, simplificando, que una sencilla búsqueda de la palabra “arte” en el «Programa Nacional de Reformas» produce cero resultados. La palabra “cultura” aparece dos veces: la primera como parte de la palabra “agricultura” y la segunda en el contexto de “cultura empresarial”. Se consiguen resultados similares buscando la palabra “arte” en el “Anteproyecto de ley de Economía Sostenible”, donde la palabra “cultura” es utilizada más a menudo pero o en contextos genéricos, como “cultura de la innovación”, o con respecto a un nuevo procedimiento para la protección de la Propiedad Intelectual en sitios de Internet.

¿Cómo explicar esta falta ? ¿Será que el Arte fuese en sí una actividad  dinámica,  competitiva y  basada en el conocimiento pero no económica? En España el Instituto Nacional de Estadística mantiene una Clasificación Nacional de Actividades Económicas (CNAE-93) así que es fácil encontrar una respuesta. Buscando “arte” y “artístico” en la CNAE se encuentran las siguientes actividades económicas relacionadas al Arte:

Tabla 1

Código Título
22 Edición, artes gráficas y reproducción de soportes grabados
222 Fabricación de maquinaria y equipo para artes gráficas
29561 Fabricación de maquinaria y equipo para artes gráficas
52487 Galerías de arte comerciales
923 Otras actividades artísticas y de espectáculos
9231 Creación e interpretación artística y literaria
92311 Creación artística y literaria; interpretación de arte dramático, música y similares

Por tanto es posible llegar a la conclusión que desde un punto de vista oficial, en España el Arte es considerado efectivamente una actividad económica, pero no de las que pueden contribuir a un crecimiento económico sostenible basado en el conocimiento. Pero, ¿es así en realidad? ¿Es esta  postura oficial española necesariamente correcta desde un punto de vista teórico general?

Un poco de análisis económico.

Se define actividad económica a cualquier proceso mediante el cual se obtienen productos, bienes y servicios que cubren las necesidades humanas.[1] [1] No es objeto de este articulo determinar si el homo sapiens sapiens tiene una necesidad básica para las obras de arte: se da por sentado que es así aceptando la respuesta implícita en las actividades del CNAE. Usando un cliché, tanto la arqueología como la antropología evidencian un hombre primitivo que inmediatamente después de comer y encontrar un refugio dedica tiempo a la creación artística. Mas allá del tópico no es raro que los niños pasen parte de su tiempo dibujando ni que los adultos vayan a clases de materias artísticas aunque sea por cuestiones terapeúticas u ocupacionales, y por último que una parte de la población dedique todo su tiempo y su energía a intentar plasmar en objetos necesidades existenciales y emocionales o realidades no fácilmente aprensibles. Por otra parte, existen análisis muy minuciosos sobre las necesidades humanas que parecen confirmar, tanto las que siguen un modelo interrelacionado/interactivo (Max-Neef con Antonio Elizalde y Martin Hopenhayn[2] [2] ) como las que usan jerarquías (A.H. Maslow[3] [3] ), la existencia de esta necesidad fundamental.

Según la definición de actividad económica, que el arte cubra una necesidad humana lo convierte automáticamente  en una actividad económica. Ahora bien, una actividad económica tiene que generar dinero para quien la hace (porque sino quien la hace dejaría de hacerla y la actividad desaparecería) y para el contexto social en el que se da.

¿Produce el arte dinero para los artistas?¿Puede el arte realmente generar dinero para un país, o sirve únicamente para crear la ilusión de que hay dinero? Y ¿cómo se crea la ilusión de que hay dinero, con el movimiento? es decir, resumiendo: ¿El arte genera dinero o lo mueve?

 

Para lograr respuesta, es necesario empezar re-formulando la pregunta de una manera más rigurosa ya que todos los economistas saben que, en una economía moderna, el dinero es sólamente una unidad contable: no se genera por una actividad sino es creado del nada por el banco central y el sistema financiero según las necesidades. Un término más preciso en economía es “riqueza”. Desde los tiempos de Adam Smith[4] [4] hay mucha literatura y discusiones sobre la riqueza de una nación. La Real  Academia  Española define riqueza como: “ ..abundancia de bienes y cosas preciosas”. Hay muchas definiciones de esta palabra, pero se puede decir que, en términos económicos muy fundamentales, la riqueza es el potencial de consumo en el futuro – un almacén de consumo futuro. Así que, por ejemplo, es claro que una persona que acaba de ganar el sorteo del Gordo de la Primitiva es muy rica ya que tiene la posibilidad de consumir no sólo todo lo que necesita, sino también todo lo que quiere. Si esta persona decide gastarse todo el dinero en el curso del año en viajes, hoteles de lujo, fiestas, comidas y regalos, al final del año ya no será tan rica porqué su potencial de consumo para el año siguiente ha vuelto a ser lo que era antes de haber ganado el Gordo. Si, por otra parte, esta persona utiliza el dinero del Gordo para comprar propiedades inmobiliarias, bonos del estado y piedras preciosas, entonces al final del año seguirá siendo rica; de hecho, no habrá consumido nada de su potencial sino sólamente cambiado la forma o el contenedor de este potencial de consumo futuro. Propiedades Inmobiliarias, bonos del estado y piedras preciosas son bienes patrimoniales utilizados para “almacenar” el patrimonio o riqueza de un individuo y en cualquier momento pueden ser canjeados por cosas que se quieren consumir. Hay gente que prefiere comprar y tener en su patrimonio obras de arte en lugar de piedras preciosas.

Trasladando este concepto a la totalidad de una Nación, la riqueza de un país debería ser su capacidad de satisfacer las necesidades futuras de sus ciudadanos. La riqueza total de un país no tiene que coincidir con la suma de las riquezas de todos sus ciudadanos. Simplificando, los bonos del estado, por ejemplo, para un ciudadano son riqueza pero para el estado son una deuda que sus ciudadanos tienen que pagar, así que su suma a nivel de riqueza total es cero. Para un país, su  capacidad de satisfacer las necesidades futuras de sus ciudadanos, su riqueza, consta de varios factores. El Primer factor son los recursos naturales aún explotables. El Segundo, los recursos naturales explotados pero no consumidos, porque han sido almacenados o transformados en bienes con valor patrimonial que en un momento dado pueden ser transformados directa o indirectamente en bienes de consumo o canjeados con otras naciones por bienes de consumo necesarios. Muchos de estos bienes patrimoniales a su vez se convierten en “recursos artificiales” con el potencial de aumentar la capacidad de un país de satisfacer las necesidades de sus ciudadanos. Un ejemplo puede ser un nuevo puerto que conecta un país con otro reduciendo los gastos de transporte y aumentando el flujo de turismo entrante. Otro ejemplo son las inversiones en capacidad productiva, establecimientos y maquinarias industriales, a condición de que sus productos satisfagan una necesidad y demanda real de los ciudadanos. El tercer factor es la población activa, su cantidad relativa, su habilidad, su preparación y su creatividad. El cuarto factor es, utilizando una expresión de Adam Smith,  la habilidad, destreza y juicio con que el trabajo de la población activa es aplicado en general a la explotación de los recursos. Según A.Smith este factor es quizás el más importante. En una economía moderna puede significar varias cosas como la política económica perseguida por las autoridades, la calidad y solidez de las instituciones, la habilidad de la sociedad de crear e innovar, el tipo de sistema económico adoptado, etc.

Estos factores traducidos al arte son: el primer factor los recursos naturales aún explotables sería la materia prima que usa el artista; el segundo, los recursos naturales explotados pero no consumidos, es decir la obra de arte; el tercero, la cantidad de artistas y la calidad de su formación y el cuarto, la política, la gestión cultural y la estructura del mercado.

Finalmente, volviendo a la pregunta inicial del titulo, esta puede ser re-formulada como: “¿Puede esta actividad económica llamada Arte realmente aumentar la riqueza de un país, o el dinero que se mueve alrededor del mercado del Arte es sólamente un medio transitorio para facilitar el intercambio de bienes patrimoniales existentes?”

La mano invisible.

Sobre la base de lo analizado en el capítulo anterior, la respuesta, desde un punto de vista teórico general, no puede que ser totalmente positiva, en el sentido que, para un determinado país, ambas partes de la pregunta tienen la potencialidad de ser verdaderas hasta cierto punto y en manera antitética. La medida en que una lo sea más que la otra depende en el cómo está organizado el mercado del Arte en dicho país.

Pero ¿qué es el mercado? La Encyclopædia Britannica lo define como “..un medio por el cual se lleva a cabo el intercambio de bienes y servicios  debido a que los compradores y vendedores están en contacto unos con otros, ya sea directamente o a través de agentes mediadores o instituciones.”[5] [5] El Mercado es un concepto fundamental en una economía moderna que se basa en la división del trabajo y la especialización. Es el sitio real o virtual donde convergen los agentes económicos para ofertar sus productos e intercambiarlos con otros que necesitan. Por tanto, es el sitio donde se satisfacen las necesidades, donde éstas se concretizan en algo específico que se puede obtener a cambio del propio producto.

Se puede decir que un mercado donde todos los participantes salen igualmente satisfechos, no obstante que cada uno se preocupe sólo de su propia necesidad, es un mercado que funciona bien. Los economistas lo llaman “mercado perfecto” porque permite una distribución eficiente de los recursos maximizando la riqueza de los consumidores y productores por igual[6] [6] . Tal mercado no parece existir en la realidad pero es un concepto teórico muy útil para medir la eficiencia de los mercados reales.

¿En qué medida el mercado del arte se aproxima al modelo de mercado perfecto? En esencia el mercado del arte no es diferente de cualquier otro mercado (un sitio donde compradores se encuentran con vendedores e intercambian obras de arte a un precio convenido), con lo cual para analizarlo se parte de los principios básicos generales, simples, pasando después a la complejidad del mismo.

Cuando el arte tenía una estructura simple parece ser que era más cercano al modelo de mercado perfecto. Antiguamente, el artista era también artesano y vivía en una zona bien delimitada de la ciudad junto a otros artistas y artesanos. Los clientes, aquellos que necesitaban arte, visitaban los varios talleres hasta encontrar el artista que más le entendiera y le gustara estéticamente por el precio que estaban dispuesto a pagar. Este tipo de mercado propiciaba un contacto directo entre productor y consumidor de arte, fomentaba la competencia entre clientes para contratar el mejor artista y entre artistas para conseguir los mejores trabajos, posiblemente acercándose bastante al modelo de “mercado perfecto”. Se puede definir este mercado como “mercado primario directo”. Sin embargo, para las obras que tienen una cierta movilidad, pronto empezó a establecerse un mercado de “segunda mano” o, utilizando un término económico, “secundario”, donde el posesor de un obra la vendía a un tercero que ni siquiera conocía personalmente al artista. El comienzo de este mercado secundario confirmó lo antedicho, que una obra de arte puede ser un bien patrimonial que se utiliza para almacenar riqueza, e introdujo un tercer tipo de agente económico: “el intermediario”.

Desde entonces la estructura del mercado del Arte se ha complicado bastante pero conservando esta dicotomía de base y un estudio de la situación actual tiene que analizar esta división del mercado en primario y secundario. En este proceso, los agentes que actúan en el mercado también han ido multiplicándose, apareciendo varios tipos de intermediarios y hoy en día es muy poco probable que un artista venda su obra directamente a un cliente. El mercado primario directo ha ido cediendo el paso a un mercado primario indirecto con galerías de arte y ferias como intermediarios, mientras que en el mercado secundario han surgido casas de subasta y marchantes privados.

El mercado actual tiene una estructura en la cual los artistas venden sus obras a  través de galerías. Las galerías representan,  (en algunos casos, invitan, eligen, y/o “descubren”) a los artistas. Toman en depósito sus obras y  tratan de venderlas a coleccionistas. Mediante exposiciones en la galería, escritos de críticos, las piezas tratan de cobrar valor. Tras una carrera expositiva, es posible que el artista sea seleccionado para ferias de arte (las ferias requieren que el artista tenga galerías para poder participar), lo cual le da más valor. Éste puede ser el momento en el que el artista tiene capacidad de elegir galería ya que es susceptible de ser coleccionado con facilidad. El artista tiene exposiciones en centros de arte no comerciales como los museos y los centros de arte y es posible que siga teniendo buenas criticas y los que compraron su obra la revendan entrando en el mercado de segunda mano (casas de subasta y marchantes privados).

En esta estructura el intermediario más prominente ha sido la galería, seguido por el comisario cuya función concreta es seleccionar a los artistas más destacados.  En realidad la función del comisario que parece como puramente cultural es la de producir un cambio de mercado para el artista, es decir, los elegidos del mercado primario son lanzados al secundario. En este cambio de mercado, el comisario y el centro de arte juegan un papel prioritario. Mucha materia se mueve alrededor del centro de arte. Se puede hablar de un tercer mercado que no es de obras de arte pero sí vinculado a éstas. Un mercado colateral de actividades “promocionales”, como exposiciones y catálogos, actividades educativas, y actividades turísticas.

El mercado secundario básicamente consiste en: casa de subastas. Cada vez más todos los agentes intermediarios intentan trabajar en ambos mercados. Es de interés para las casas de subasta, que cobran comisiones porcentuales, incrementar el volumen de obras que pasan por sus subastas, y por tanto participar o patrocinar ferias de arte para impulsar y dar fama a nuevos artistas a fin de fomentar la demanda para sus obras en el mercado secundario. Es interés de las ferias prestarse a este juego porque los compradores están dispuestos a pagar un precio más alto si piensan tener la posibilidad de revender una obra y con ganancias. Por otra parte, las galerías se resienten de que las casas de subasta reciban la porción mas grande de los beneficios generados por sus “inversiones” en nuevos artistas e intentan fidelizar sus clientes coleccionistas con descuentos y  derechos de primera opción, pidiendo a cambio   ser los primeros en ser consultados en caso de reventa.

El agente fundamental, el artista, ¿qué papel tiene en toda esta estructura de mercado? Cada vez menos, excepto para aquellos artistas que lo consiguen llegar al mercado secundario; estos se convierten en estrellas, algunos de los cuales, estrellas fugaces, porque son interdependientes del apoyo continuo del mercado primario.

Imperfecciones.

En el mercado primario, la escisión del vínculo directo entre artista y cliente tiene varias consecuencias prácticas desde el punto de vista de su situación respecto al modelo de “mercado perfecto”. Ya el artista no tiene forma de conocer las reales necesidades de su cliente, sean de natura existencial, estéticas o filosófica, y consiguientemente de poderla concretar en un producto que maximiza la satisfacción del comprador. Por otro lado el cliente, no pudiendo comunicarse con la sensibilidad y creatividad del artista, tiene una dificultad análoga en concretar sus necesidades en objetos específicos. Lo peor es que ambos desconocen el precio al cual uno está dispuesto a producir la obra y el otro a comprarla. Algunas de estas informaciones son poco conocidas por el intermediario. El intermediario conoce las necesidades de los artistas y de los clientes e intenta ajustar las unas con las otras pero maximizando sus propias necesidades. En economía, cuando un comprador y un vendedor tienen información diferente sobre una misma transacción, se dice que hay “información asimétrica”[7] [7] . La información asimétrica puede llevar un mercado a un resultado macroeconómico ineficiente y en algunos casos a su total desaparición [8] [8] .

Así que, para un galerista llega a ser de extrema importancia convencer al comprador de la calidad de una obra y de un artista para justificar su precio. Pero hacer esto  por parte del galerista puede requerir una inversión importante que tiene que ser reflejada en precios más altos. Lo precios más altos, a su vez, reducen el mercado y determinan una estricta selección de los artistas que son impulsados. Además surge el problema de como definir la calidad. En un mercado primario directo no existe este problema: la calidad es totalmente subjetiva. Simplificando, el comprador elige el artista que le da lo que quiere al precio que él está dispuesto a pagar, y en caso de mala ejecución no le paga o le paga menos. Pero en el mercado primario indirecto a causa de la asimetría de información, el comprador, necesita convencerse que la calidad de lo que le proponen corresponde al precio que le piden y busca algún indicador “objetivo” de calidad. ¿Cómo valorar una obra de arte de manera objetiva? Los expertos hablan de significación histórica, innovación conceptual, originalidad, maestría en la técnica, sin embargo el factor más importante es que haya un cierto consenso de expertos y críticos sobre estas calidades en una obra. Así que para promover artistas, las galerías y las ferias intentan aumentar la notoriedad de los mismos buscando la creación de un consenso entre críticos y expertos sobre sus calidades. La estrategia es la de minimizar el riesgo buscando unos pocos potenciales ganadores para invertir en ellos, dejando todos los otros atrás. Y la inversión empieza a dar sus frutos cuando las obras dan el salto al mercado secundario. Por tanto parece que la estructura de este mercado es propensa a concentrar todos los recursos en la validación del artista para aumentar su comercialización, y no en la creación.

Pues entonces..

Ya quizás es posible sacar unas conclusiones y contestar la pregunta inicial.

En el mercado secundario del Arte se tratan obras ya existentes que son reconocidas como bienes patrimoniales. En este sentido este mercado no genera ninguna riqueza para un país, ya que lo único que ocurre es que riqueza ya existente cambia el medio en el cual está almacenada: se venden estos bonos del tesoro para comprar estas pinturas, por ejemplo. De manera residual, se genera un poco de riqueza en el sentido que la gente que trabaja en este sector representa un recurso humano que consiste en pericias y conocimientos que se pueden canjear por otros recursos.

Es el mercado primario lo que genera verdadera riqueza para un país. Es allí donde un potencial “Picasso” utilizando unos pocos recursos naturales, unos metros de tela, unos pelos de cerdo, unos tubos de colores etc.., aplica su sensibilidad, su capacidad de creación, para concretizar una obra que no sólo valdrá millones en un futuro, sino será un señuelo para atraer millones de turistas. En el mercado primario se generan los que anteriormente se han definido “..recursos naturales explotados pero no consumidos..”, que a su vez podrán ser explotados por otros “recursos artificiales” como museos y centros culturales para crear más riqueza. En otras palabras, allí (donde) se generan las obras de Arte.

Por tanto es muy importante para un país tener un mercado primario del Arte que funcione bien y estimule la creación. Se ha visto como un mercado primario indirecto puede tener varias imperfecciones que llevan a empobrecer la producción artística, mientras que uno directo tendría que estimularla siempre cuando hay bastante demanda de obras de arte en una economía. Con respeto a España, aún no teniendo datos de propia fuente, es pertinente utilizar los del siguiente estudio porque corresponden con el resultado intuitivo de las hipótesis expuestas en este escrito. Este estudio, ha intentado cuantificar la dimensión del mercado del Arte en este país[9] [9] y aunque las estructuras de los datos no se correspondan exactamente al modelo teórico expuesto en este escrito, sin duda permiten llegar a las mismas conclusiones. En el periodo 2002-2003 sobre un total de aproximadamente 1.550 millones de euros de gastos consolidado total en artes visuales, solamente el 2,40 % se fue a la producción de obras. Dicho de otra manera, este dinero se repartió entre 11.236 artistas o profesionales de los cuales 3.998 estaban ocupados a tiempo completo, mientras 5.955 (un 52,7%) ingresaron sólamente entre 0 y 375 euros mensuales. Re- agregando los números del estudio se puede formular la siguiente tabla sobre la repartición del gasto:

Tabla 2

 

-el 2,40% se da en mercado primario directo (mercado de obra nueva entre artistas y usuarios).
-el 20,00% se da en mercado primario indirecto (mercado de obra nueva a través de galerías).
-el 17,00% se da en el mercado del arte secundario (mercado de venta de obras de arte de artistas considerados como valores, sobre todo en casas de subastas).
-el 60,60% se da en un mercado colateral al mercado secundario (gestión de espacios por parte de administraciones públicas y privadas.)

Estas conclusiones generan muchas preguntas. ¿Por qué el mercado primario directo es tan pequeño en España? ¿Cómo incrementar el Mercado primario directamente unido a la generación?

¿Qué consecuencias tiene esto con respecto a los artistas y a la producción de obras de arte? ¿Cómo se podría estimular el mercado primario en general y el directo en particular? El 60,6%  de los gastos en el mercado colateral, ¿están generando riqueza o solo consumo?

¿Cómo adecuar el mercado para que por sí mismo y no por intermediarios, o elegidos sirva para seleccionar el arte a la venta? En definitiva, ¿como hacer que en el arte el mercado funcione de forma viva, sin obstáculos?

[1] [1]    http://es.wikipedia.org/

[2] [2]    Human Scale Development 1991, Apex Press, New York and London, ISBN 0-945257-35-X

[3] [3]    A.H. Maslow, A Theory of Human Motivation, Psychological Review 50(4) (1943):370-96.

[4] [4]    Smith, Adam: An Inquiry into the Nature and Causes of the Wealth of Nations. AD. 1776.

[5] [5]    Traducción libre de “market. Encyclopædia Britannica. 2010. Encyclopædia Britannica Online. <http://www.britannica.com/EBchecked/topic/365647/market>

[6] [6]    Para profundizar el tema ver http://e.viaminvest.com/B10CompetitionInProductMarkets/App10PerfectMarketModel/Exhi_Perf_market_econ.asp

[7] [7]    In 2001, the Nobel Prize in Economics was awarded to George Akerlof, Michael Spence, and Joseph E. Stiglitz «for their analyses of markets with asymmetric information.»

[8] [8]    Akerlof, George A. (1970). «The Market for ‘Lemons’: Quality Uncertainty and the Market Mechanism». Quarterly Journal of Economics 84 (3): 488–500. doi:10.2307/1879431.

[9] [9]    La dimensión económica de las Artes Visuales en España – Associació d’Artistes Visuals de Catalunya (AAVC).

 

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